Vecciarelli, la última esperanza ...

(Para Andrea Cucco)
06/11/18

Con la ceremonia de alternancia en la oficina del Jefe de Estado Mayor de la Defensa entre el general Claudio Graziano y el general Enzo Vecciarelli quizás haya terminado un capítulo de la historia militar nacional, esperemos que no sea solo un párrafo.

Escuchando los discursos de los protagonistas (link) podemos - queremos? - Aprovechar los signos sensibles del cambio.

El antiguo jefe de gabinete de la Defensa saludó a todos los presentes en el evento, "en particular" quienes habían apoyado su aspiración de ocupar el cargo, el senador Pinotti, elantiTrenta Que el general ha seguido durante más de tres años.

Luego mucha retórica, lo de siempre. Quizás el de los que vivían en el Palacio rodeados de demasiados Alberto Sordi que aún repiten al patrón "¡Excelente y abundante!". Más probablemente la idea de un oficial verdaderamente notable (de esto estamos absolutamente convencidos) que, inmerso en un sistema mediocre, a veces poco formal y cobarde como el italiano, se ha adaptado al escenario y ha hecho todo lo posible.

Una agradable nota de discontinuidad fue captada al saludar a la prensa. El general Graziano saludó "representantes de la información pública (¿?) cuya presencia representa el testimonio de estima y amistad, así como la proximidad apasionada y constructiva de las fuerzas armadas.". La perplejidad es sobre los destinatarios de ese saludo: "Información Pública" es la maniobra aberrante con la que los jefes militares justifican el incumplimiento de la ley (L.150 / 2000) que prevé la presencia de oficinas de prensa en las administraciones del Estado (v.articolo)? Hago esta pregunta porque, si estaba dirigida únicamente a los militares, estaban allí para el servicio.

Entonces surge una sonrisa al escuchar una supuesta cercanía “apasionada y constructiva” a la FFAA. Cuando se hace referencia a colegas periodistas, la pasión y el coraje se han manifestado en los últimos años en la capacidad de criticar un sistema impermeable a la disidencia. A menos que el saludo estuviera dirigido a los intrépidos e inmortales carniceros presentes en cada régimen ...

Los saludos del nuevo Jefe de Estado Mayor, General Enzo Vecciarelli, son bastante diferentes: "... saludo a los representantes de los medios de comunicación que nos ayudarán a ilustrar la asombrosa actividad de nuestros hombres y mujeres". El uso del tiempo futuro es el único deseable para la información correcta a los conciudadanos sin conciencia de las tradiciones pasadas, las actividades presentes difíciles y los horizontes potenciales. La información libre y correcta es todavía un campo inexplorado por los líderes nacionales (y norcoreanos).

Confiamos en que el General Vecciarelli haya comprendido hasta qué punto la aversión a la crítica (si es sincera, fundada y constructiva) y la propaganda son los peores enemigos.

Las últimas palabras del antiguo jefe de personal de la Defensa al nuevo fueron: Querido Enzo, te doy el palo del comando, pero también la soledad del comando ...

Las palabras que queremos dirigir al nuevo jefe son: Estimado general, no se quede solo al mando, somos herederos (lejanos) de un pueblo cuyos comandantes marcharon, lucharon y sufrieron en el barro junto a sus soldados. Nunca, en ninguna situación, estaban "solos".