El cuerpo de Don Gioacchino Rey, "sacerdote de la resistencia", regresa a Lenola

(Para Massimiliano Rizzo)
23/07/17

La salma di don Gioacchino Rey ha fatto ritorno oggi a Lenola dove è stata tumulata nella parrocchia di Santa Maria Maggiore, accolta dalla comunità ecclesiale che lo aveva visto nascere il 26 luglio 1888. Alla celebrazione eucaristica officiata dall’arcivescovo di Gaeta, monsignore Luigi Vari ha partecipato il sottosegretario di Stato alla Difesa, Domenico Rossi. Presenti anche il sindaco Andrea Antogiovanni e rappresenti delle istituzioni civili e militari.

Don Gioacchino Rey, el "sacerdote de la resistencia": una vida dedicada a ayudar a otros en nombre de una organización benéfica entendida como la forma más alta de ejercicio de la fe.

"Una comunidad que no mantiene viva su memoria histórica está destinada a perder su identidad", Dijo el subsecretario Rossi, expresando un plan para la iniciativa de la comunidad parroquial de ofrecer a Don Rey un entierro privilegiado en la iglesia donde fue bautizado.

Subsecretario, al hablar en conmemoración cívica, recuerda la figura de Don Gioacchino Rey como ocurrió durante la Limpieza en el área de las zonas de Roma "Quadraro" cuando, habiendo sido ofrecido a los alemanes como un rehén en lugar de sus feligreses, hechos para los días de yendo y viniendo entre familias del distrito allanadas y los estudios de cine Cinecittà, donde habían sido recogidos temporalmente rastrillado, para llevar su información y mensajes de sus familiares, así como el apoyo y comodidad para este próximo golpeado repetidamente por los alemanes. En las vicisitudes de una Italia que dejan a sí mismo después de septiembre 8 1943 y ocupadas por los nazis, Don Joachim logró liberar figuras como el médico local y farmacéutico, útil para satisfacer las necesidades de atención de los residentes locales.

Por esta razón, el Presidente de la República Mattarella le otorgó la medalla de oro por mérito civil por la ayuda que le dio a los heridos bajo los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial.

Don XIO también lo llamó "Sacerdote de las trincheras" por su capellán militar, durante la gran guerra, por lo que también recibió una medalla de bronce por su valor militar.

"Hoy, como entonces, el capellán militar apoya a todos los hombres y mujeres en uniforme, vive entre ellos", Concluye Rossi, destacando el importante papel de los capellanes militares"indossano quell’uniforme che li 'uniforma' agli altri soldati, evidenziando la comunione di valori. Un contributo ancor più importante se si pensa all’assistenza rivolta al personale impegnato nei vari teatri operativi: uomini e donne sottoposti anche a rischi notevoli, a stress non solo fisici, con problemi che derivano da una assenza lunga e ripetitiva dei propri nuclei familiari."