Brexit: la defensa de las identidades es un valor absoluto

(Para Giampiero Venturi)
24/06/16

Veline e commenti si susseguono in questi minuti intorno ad uno dei più grandi scossoni toccati a mamma Europa dalla firma del Trattato di Roma in poi. Dalle 5,30 di questa mattina, da quando cioè lo scrutinio del referendum britannico ha imboccato una direzione chiara, agenzie e centri media hanno cominciato a rimbalzare la notizia: la Gran Bretagna esce dall’Unione Europea.

A pesar de la torpe intento de influir en el electorado indeciso encuestas tendenciosas propagación, hay que decir que el resultado no es muy sorprendente: que era una eventualidad Brexit más concreta, se le conocía por lo menos durante un año.

Ciò che sorprende viceversa è la cecità con cui le linee di potere e i grandi gruppi d’influenza politica abbiano continuato a nicchiare nonostante le numerose avvisaglie premonitrici. Il codice rosso dell’Eurodisfatta ha ruotato intorno ad altre manifestazioni elettorali, che seppur in modi diversi, si sono susseguite per intere stagioni in ogni angolo del continente. Senza prendere ad esempio lo scenario patologico della Grecia, le indicazioni più significative sono venute da Paesi in crescita o comunque da quelle regioni dove le prospettive economiche sono meno disperate che altrove dando prova di un’espressione lucida di preferenza, non sempre e non per forza macchiata da provincialismi isterici. Dalle regionali in Francia alle elezioni politiche in Polonia, dalla Danimarca all'Ungheria, dalla Croazia alla Spagna, fino ad arrivare al controverso risultato delle elezioni austriache di poche settimane fa, un numero crescente di cittadini europei ha parlato chiaro per almeno due anni: di Bruxelles e di questa Europa non se ne può più.

Los analistas políticos y los economistas se superaron a sí mismos en un intento de predecir escenarios en el caso de la victoria de la dejar o el reamain. Se ha hablado de las bolsas, dinero, difusión, sin dejar de exagerar de motivos alejados de la vida cotidiana de decenas de millones de hombres y mujeres, echado en el olvido durante décadas en las estadísticas frías y listas de detectores numéricos.

Después de todo, nada explica mejor el resultado del voto británico que la forma en que se comenta en estas horas. Es la demostración de la brecha ahora irreparable entre élite (di cui il circuito media fa parte) e gente comune: da una parte il potere, inteso in senso semantico, dall’altra la rabbia e la frustrazione di chi invece non può; da una parte S&P e le conseguenze economico finanziarie del voto, dall’altra il semplice senso dell’appartenere.

Ciononostante il confronto vero non è fra romanticismo anacronistico e modernità illuminata. Il cuore profondo della Gran Bretagna ha sancito una polarizzazione più concreta, declinata sull'incomaptibilità tra vita reale ed ebbrezze intellettuali, destinate a avere valore in circoli sempre più ristretti.

En Gran Bretaña votaron. dejar le señorita Marple De Inglaterra profundo, los desempleados enojados. clase obrera blanco ya no representado, millones de personas anónimas de ciudades provinciales y condados rurales remotos. Excepto por Irlanda del Norte, donde pesó el voto antibritánico católico y para Escocia, donde el miedo a hundirse con Londres era más que el voto por la independencia hace un año, votaron permanecer Todas las clases no están relacionadas con la identidad y la tradición, la cuna profunda de la cultura británica y británica en particular.

Ellos votaron permanecer solo aquellos que con suficiente arrogancia continúan en estas horas para calificar el voto británico como un producto de "voto de protesta" de miedo, demagogia y propaganda política.

El corazón del discurso está aquí. No es tan importante como piensas. La política y la ideología tienen algo que ver con eso, aunque solo sea por pura utilidad. Hablamos de sentimientos, barriga. Un segmento que ya no es una minoría de los ciudadanos europeos se niega a emprender un viaje sin referencias y raíces. Frente a las grandes áreas metropolitanas que son culturalmente irreconocibles y abandonadas por defecto, son piezas de silenciosas patrias rebeldes. El lío que resultará cambiará muchas cosas.

(foto: web)