La Nave Levanzo, al servicio de los navegantes, ha finalizado la primera parte de la Campaña de los Faros 2024

(Para Marina Militare)
09/07/24

El pasado 2 de julio de 2024, el barco Moto Trasporto Fari Levanzo de la Armada, completó todas las tareas asignadas en el marco de la Campaña Faros del primer semestre de 2024, operando en aguas del Mar de Sicilia y el Golfo de Nápoles.

Nave Levanzo, la segunda de las cinco unidades navales de la clase. Ponza, toma su nombre de la isla del mismo nombre en las Islas Egadas, el paraíso natural más pequeño y antiguo de Sicilia. Los barcos de Moto Trasporto Fari, únicos por sus características constructivas y de equipamiento, se utilizan principalmente para el mantenimiento y modernización de la señalización marítima, necesaria para garantizar una navegación segura en aguas costeras. Para ello, están equipados con una cubierta de teca capaz de asegurar el amarre de la carga a transportar, tres grúas de las cuales la principal está situada en la popa capaz de soportar hasta 15 toneladas y un potente cabrestante apto para mover objetos pesados. cantos rodados de amarre de señales marítimas y así realizar la instalación y recuperación de boyas, luces, balizas, catenarias, anclas y pilones.

La actividad realizada por Nave Levanzo implicó la recuperación e instalación de la boya cardinal sur de Secca Mauda en el puerto de Trapani, la recuperación e instalación de la boya cardinal occidental de Secca Scario entre la isla de Favignana y Mozia (ambas mantenidas) continuando en el Golfo de Nápoles, donde la unidad naval participó en el posicionamiento de una moderna baliza lateral de estribor del canal oriental y en la recuperación de la señalización marítima preexistente dañada.

Estas delicadas y exigentes actividades operativas implican la sinergia de la unidad naval con otros departamentos y organismos de la Armada, incluidos los operadores submarinos Comsubin, los comandos del Faro y las Autoridades Portuarias territorialmente competentes. Las operaciones de descarga y carga de rocas y vagones mantuvieron ocupada a toda la tripulación durante horas en maniobras que requieren una concentración incesante, una habilidad marinera poco común y un alto espíritu de equipo, peculiaridades esenciales que distinguen a las tripulaciones de nuestras unidades navales.