Protección Civil: está en marcha la tercera fase de recuperación de las ecobalas en el Golfo de Follonica

(Para Marina Militare)
19/10/20

Hoy 19 de octubre se reanudaron las operaciones que realiza la Armada, para la búsqueda y posterior recuperación de las balas de combustible sólido secundario (ecobalas), dispersadas hace 5 años por la nave de motor Ivy en el Golfo de Follonica.

El Comité de Dirección coordinado por el titular del Departamento de Protección Civil Angelo Borrelli, ha dado luz verde a la tercera fase de las operaciones, que se inició el pasado 6 de agosto y que vio por primera vez los activos especializados de la Armada comprometidos en las fases de investigación, localización, identificación y recuperación de 12 eco-balas. En una segunda fase, en septiembre, también se realizó una campaña de cartografía del fondo marino desarrollada por los técnicos del Instituto Superior de Investigación y Protección Ambiental (Ispra), el Consejo Nacional de Investigaciones (Cnr) y de las Autoridades Portuarias.

Durante esta semana las operaciones se centrarán en la recuperación de una ecobola ubicada en el fondo marino al este de la isla de Cerboli pero no recuperada en agosto debido a las particulares dificultades por las condiciones del fondo marino.

Las actividades que se desarrollan en el tramo de mar frente a Piombino y, bajo la coordinación del Departamento de Protección Civil, involucran a Nave Anteo y el buscaminas termoli, con los buceadores del Grupo Operativo Submarino de la Armada, el Ministerio de Medio Ambiente, la región de Toscana, así como los vehículos y el personal de la Marina Harbour-Guardia.

Paralelamente, se continuarán las operaciones de verificación, mediante el uso de un submarino controlado a distancia (ROV), de los objetivos identificados por investigaciones previas, con el fin de confirmar o poder excluir razonablemente la presencia de más ecobalas.

Durante la última intervención en el área de los vehículos de la Armada, el pasado mes de agosto, las investigaciones involucraron un área de más de 20 km², triplicando la extensión del área de investigación original y se analizaron 51 contactos submarinos, de de las cuales solo 13 eran eco-balas, mientras que la mayoría resultaron ser rocas de forma y tamaño similares. La investigación adicional, llevada a cabo por técnicos e investigadores del CNR e ISPRA, mediante el uso de un sonar multihaz, elevó el total de áreas investigadas a unos 130 km².

Las actividades realizadas hasta el momento, asistidas por un seguimiento y control continuo por parte de investigadores y técnicos de Ispra y ArpaT, han permitido la valorización de aproximadamente 15 toneladas de residuos.