Ejército, Armada y Fuerza Aérea participan en la expedición científica italiana a la Antártida

(Para Major State Defense)
30/10/20

La 36a Expedición Italiana a la Antártida comienza hoy, financiada por el Ministerio de Universidad e Investigación (MUR) bajo el Programa Nacional de Investigación en la Antártida (PNRA) y gestionado por ENEA para la planificación y organización logística y por CNR para la planificación y coordinación científica.

También este año participarán en la expedición soldados italianos del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, dentro de las competencias específicas de la Fuerza Armada a la que pertenecen.

Las excelencias militares de las distintas Fuerzas Armadas tienen una especialización muy alta y han sido cuidadosamente seleccionadas para ser incluidas en las más variadas áreas de la expedición. De hecho, el personal militar colabora en todas las actividades de la expedición desde la sala de operaciones hasta el personal de apoyo logístico y los guías de montaña del Ejército, quienes coordinan las actividades externas y contribuyen al apoyo especializado durante las actividades de investigación.

El apoyo militar también se extiende a las operaciones marítimas y submarinas. Los buzos del GOS (Grupo Operativo Subacuático) del Grupo Teseo Tesei Submarino e Incursori de la Armada (COMSUBIN), coordinan las actividades subacuáticas realizadas por los investigadores en el contexto de los distintos proyectos de investigación y brindan apoyo no solo en la preparación de las estructuras experimentales submarinas. pero también en la recogida de muestras marinas, para estudios dirigidos al análisis de la biología marina, el cambio climático y nuevos biopolímeros capaces de degradar contaminantes orgánicos.

El Estado Mayor del Ejército del Aire se encarga de las previsiones meteorológicas, que juegan un papel decisivo en la planificación eficaz de las múltiples actividades que involucran tanto a la base italiana Mario Zucchelli, tanto el italiano-francés Concordia. Las previsiones meteorológicas garantizan, de hecho, la realización segura de operaciones aéreas dedicadas al transporte de personal científico así como operaciones navales y cruces de meseta que permitan abastecer la base. Concordia.

La emergencia sanitaria actual ha impuesto severas limitaciones a las actividades científicas y logísticas de la expedición, con una reducción del personal al mínimo necesario para poder abrir y mantener las estaciones de forma segura y permitir el mantenimiento de los instrumentos científicos.