Guardar Privado Riccò

(Para Andrea Cucco)
06/05/19

Es noticia en estos días de la apertura de una investigación por parte del Ministerio de Defensa sobre lo ocurrido, el último 25 Aprile, con motivo de la celebración del Día de la Liberación en Viterbo. El general Paolo Riccò, cansado de las palabras ofensivas del secretario provincial de ANPI - Asociación Nacional de Partidarios Italianos, Enrico Mezzetti, quien en su discurso había comenzado a criticar a los soldados en misión en Afganistán, incluidos los italianos. Culpable en su opinión de matar a más civiles que enemigos, abandonó el evento.

En este sentido, entrevistamos al abogado Marco Valerio Verni, un experto, entre otras cosas, en derecho penal militar.

El abogado Verni, ¿qué piensa, para empezar, de lo que pasó en Viterbo?

Creo que en Viterbo se consumó otro ejemplo de explotación política de celebraciones que debería servir para recordar momentos importantes de nuestra historia, quizás incluso con transposiciones al presente, pero sin sobrepasar ese límite que convierte todo en intervención política.

Incluso el último Vía Crucis celebrado por el Papa actual, por ejemplo, ha sido criticado por muchos, habiendo sido advertido, en muchos puntos, más como una crítica política del Gobierno actual, especialmente en el campo de la gestión de la inmigración, que como un retroceso los momentos que trajeron al Hijo de Dios, Jesucristo, a morir por nosotros, a permitir nuestra salvación.

En Viterbo, mutatis mutandis, puede haber ocurrido que se excedió el límite.

¿A qué se refiere?

A lo que habría surgido de la prensa el presidente de la ciudad provincial de Viterbo. Es decir, después de que el presidente local de ANPI, Enrico Mezzetti, acusara a los soldados internacionales (incluidos los italianos) de matar a más civiles que los talibanes en Afganistán, citando un informe de la ONU.

Mientras tanto, si la referencia es la de la "Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán", del 24 de abril 2019, tal vez debería leerse, analizarse e informarse como un todo.

Y, de todos modos, ¿qué tiene que ver con el aniversario del Día de la Liberación?

A todos, parece que se les ha añadido un coro "bella ciao" no acostumbrado cantado durante la ceremonia. No creo que esta sea una canción institucional, que tiene que ver, formalmente, y por protocolo, con la celebración en cuestión.

Para volver al paralelismo mencionado anteriormente, si las cosas salieron bien, me recuerda mucho. Situaciones similares en las que los sacerdotes, al final de una misa, luego en la iglesia, cantaban la misma canción.

Se están superando los límites, confundiendo roles, oportunidades, circunstancias. Todo, en definitiva.

¿En qué riesgo corre el general Riccò, en tu opinión?

Pero, mire: dado que, como italiano y oficial retirado, estoy muy de acuerdo con el trabajo del general en cuestión, que, además, tiene un currículum respetable, a nivel legal me gustaría recordar que el Código de la orden militar prohíbe Expresamente la participación de personal militar uniformado en manifestaciones políticas.

El artículo 1483 del Código de la Orden Militar, por ejemplo, titulado "Ejercicio de las libertades políticas ", establece que:" Las fuerzas armadas deben permanecer en cualquier circunstancia fuera de laA las competiciones políticas. A los militares ((quienes se encuentran en las condiciones de los cuales al párrafo 2 del artículo)) 1350, está prohibido participar en reuniones y manifestaciones de partidos, asociaciones ((...)) y organizaciones políticas, así como realizar propaganda a A favor o en contra de partidos, asociaciones ((...)), organizaciones políticas o candidatos a elecciones políticas y administrativas ".

Bueno, creo que el general Riccò, interpretando bien la situación cambiada que ocurrió en ese momento, según la cual una recurrencia solemne e institucional se había transformado, "en el campo", en otra, es decir, en una manifestación política real, aunque con tono. muy duro contra las propias Fuerzas Armadas, decidió sacar a los soldados allí, bajo su mando.

¿Por qué ven, por el contrario, me habría preguntado: y si, después de esas consideraciones sobre las Fuerzas Armadas, consideradas ofensivas y, en todo caso, de naturaleza política, los soldados permanecieran allí?

Tal vez, entre ellos, también hubo veteranos de esas misiones, lo que ciertamente no fue fácil, en absoluto. Los robó, de alguna manera, del fuego enemigo. Como todo Comandante lo hace. Además, resulta que, sin levantar el tono, pero con sobriedad, educación y elegancia.

En ese momento, esos soldados representaban a todas las Fuerzas Armadas: precisamente aquellos nacidos después de la Liberación y el consiguiente orden constitucional.

Es evidente que, especialmente teniendo en cuenta el clamor, es necesario entender cómo fueron las cosas. Pero no comenzando con el prejuicio que el general estaba equivocado.